436. Ganar un concurso NO te garantiza una carrera

September 17, 2026 00:14:31
436. Ganar un concurso NO te garantiza una carrera
Tubas y tubos
436. Ganar un concurso NO te garantiza una carrera

Sep 17 2026 | 00:14:31

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Episodio en el que reflexionamos si ganar concurso de interpretación musical sirve para desarrollar una carrera profesional.

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[00:00:00] Puedes pasarte seis meses preparando un concurso, tocar mejor que nunca, incluso ganarlo, y descubrir al día siguiente que tu situación profesional prácticamente no ha cambiado. Y esto puede parecer una afirmación bastante dura, pero creo que es una reflexión que merece la pena hacer, especialmente en los músicos más jóvenes, porque durante muchos años hemos asociado a ganar un concurso con tener éxito. [00:00:28] Si alguien gana un concurso internacional, automáticamente este músico es buenísimo, su carrera está lanzada, ahora le van a aparecer oportunidades por todas las partes. ¿Pero realmente ocurre así? ¿Para qué sirve ganar un concurso? ¿Y hasta qué punto merece la pena invertir meses de nuestra vida preparando uno? [00:00:50] Bienvenidos a Tubas y Tubos, el programa, el podcast en el que hablamos de la tuba, el bombardino, los instrumentos de viento metal, pero también un espacio dedicado a reflexionar sobre los retos de la educación musical, el desarrollo profesional y los retos a los que nos enfrentamos los Músicos del siglo XXI. [00:01:06] Hoy, episodio 436 del jueves 17 de septiembre de 2026, en el que quiero plantear una pregunta que creo que muchos estudiantes y jóvenes profesionales deberían hacerse ¿Para qué sirve realmente ganar un concurso? Pero antes, y como siempre, si te interesa todo lo relacionado con la tuba Lombardino, la educación musical y el desarrollo profesional de los músicos, te animo a suscribirte a mi newsletter en Davidtuba con newsletter, donde comparto todas las semanas reflexiones, vídeos y contenidos relacionados con nuestro sector. Y dicho esto, vamos al tema. [00:01:42] La idea de este episodio surge porque estas semanas están siendo especialmente intensas en lo referente a concursos internacionales de viento metal. Por ejemplo, del 8 al 13 de septiembre se han desarrollado las rondas del Aeolus International Competition en Düsseldorf, dedicado este año a la trompeta, trombón y la tuba. Y no estamos hablando precisamente de un concurso sencillo, solo viendo el repertorio obligatorio para tuba encontramos obras de Lebedev, Ploh, Bach, Jakobsen, Brockton, Gregson, John Williams. Y para quienes llegan a la final, el concierto de premiados, el concierto será con Vagan Williams, el Vagan Williams interpretado con orquesta sinfónica y de memoria. Es decir, estamos hablando de una preparación brutal. Además, Esta semana, lunes 14, ha comenzado en Breno la 32 edición del Janus Jakes International Competition, que este año está dedicado a la tuba a la trompa y terminará el 20 con la tercera ronda junto a la. A ver si lo digo bien, Bov's Love Martinu Philharmonic Y hace apenas un mes se celebró en Corea el Concurso Internacional de Jeju, donde participaron más de 300 jóvenes músicos procedentes de 20 países y con categorías de la tuba de Lombardino y en el que quiero contar que un tuista español, más concretamente vasco, Andoni Muñoz, consiguió el segundo puesto, ni más ni menos. Desde aquí enhorabuena Andoni, espero que te pases pronto por el podcast para contárnoslo. Por lo tanto, como veis, tenemos un contexto perfecto para hacer esta reflexión. Y quiero empezar dejando una cosa clara, creo que preparar un concurso puede ser una experiencia extraordinariamente positiva para un músico. [00:03:23] Y lo digo porque yo hace 18 años participé en el concurso internacional de Porchea, bastante famoso en Italia, y para mí el aprendizaje fue brutal, aunque no ganes. Es más, y voy a ir un poquito más lejos, en algunos casos creo que preparar el concurso puede ser más importante que ganar el concurso, porque cuando decides presentarte algo así, aparece una fecha en el calendario y todo lo demás cambia de repente hay que organizar tu estudio, preparar el repertorio, que es bastante, bastante exigente, enfrentarte a obras completas, hay que grabarte, hay que hacer simulacros, como se dice en el argot, nuestro mock, audition y un largo etcétera, etcétera de cosas. Y llega el momento en el que ya no vale decir bueno, esto todavía no me sale muy bien, porque el día que sea el 15 de septiembre, el 20 de octubre, el día que corresponda, pues hay que tocarlo. Y esa fecha límite genera algo muy poderoso para un músico, que es foco. Por eso creo que una de las primeras utilidades de los concursos es que pueden convertirse en un acelerador del aprendizaje, siempre y cuando, por supuesto, se gestione bien. Y es que un músico puede evolucionar técnicamente muchísimo durante los meses de preparación de ese concurso, pues eso, puede mejorar la resistencia, el control mental, su musicalidad, por supuesto, su capacidad de concentración y sobre todo, puede aprender a tocar a su máximo nivel bajo presión. Y esto último es importantísimo, porque estudiar muy bien en nuestra aula, en nuestra casa, es bastante sencillo relativamente. [00:04:56] El problema aparece cuando tenemos delante cinco personas tomando notas sobre lo que hacemos, cuando sabemos que nos están comparando, cuando detrás de nosotros vienen otros 20 tubistas, trompetistas, pianistas, etc. Tocando exactamente el mismo repertorio. Y ahí cambia todo. Y es que la literatura científica sobre ansiedad escénica describe precisamente este tipo de situaciones como contextos de amenaza evaluativa donde aparecen respuestas cognitivas, emocionales, fisiológicas que pueden afectar directamente al rendimiento. [00:05:29] Por eso un concurso también puede ser un fantástico lugar para conocernos. Y aquí podemos hacernos preguntas del ¿Cómo reacciono bajo presión? ¿Mi respiración cambia? ¿Pierdo calidad de sonido? ¿Empiezo a pensar en el jurado mientras estoy tocando? ¿Me hundo después de cometer un error? Etc. Todo esto es información valiosísima que en las manos correctas te va a ayudar a mejorar tu forma de tocar. [00:05:53] Pero aquí viene la segunda parte. [00:05:55] Porque una cosa es que un concurso te haga mejor músico y otra muy diferente es que te haga más empleable. Y creo que aquí es donde debemos empezar a separar los conceptos. [00:06:06] Imaginemos que ganas. Fantástico. Has conseguido algo dificilísimo. Hay que celebrarlo, eso sin duda. [00:06:13] Además, dependiendo del concurso, puedes recibir un premio económico razonablemente importante. Por ejemplo, Aeolus, el primer premio está dotado actualmente con 20.000 euros. También aparecerá este premio en tu currículum, fotos, publicaciones, a lo mejor entrevistas. Y es muy posible que nuevas personas conozcan tu trabajo. Y eso tiene muchísimo, muchísimo valor. Pero ninguna de estas cosas constituye automáticamente una carrera profesional. La propia Federación Mundial de Concursos Internacionales de Música plantea esta cuestión de una forma bastante interesante. [00:06:47] Un premio importante puede convertirse en una puerta de entrada y dar visibilidad rápidamente a un joven intérprete. Pero ganar por sí mismo no garantiza una carrera. [00:06:56] Después entran en juego la perseverancia, las decisiones profesionales, las oportunidades, la capacidad de mantener ese nivel y, como casi todo en la vida, también una cierta dosis de suerte. Factor suerte, que yo creo que es muy importante. Y esto me parece capital. El concurso abre puertas, pero después tienes que saber qué hacer cuando esa puerta se abre. Porque una carrera profesional no se construye solamente tocando muy bien. Y esto es algo que yo insisto muchísimo en este podcast. Y trabajo en mi programa Tu Huella Musical, donde ayuda a músicos profesionales a situarse como referentes en su sector, en su especialidad, en su instrumento. Así que si estáis interesados, os dejo enlaces en la descripción. [00:07:39] Y continú para crear una carrera profesional satisfactoria hay que saber relacionarse, generar contactos. Porque, atentos a esto, antes que músicos somos personas. Y es que, y esto es importante, debemos convertirnos en una persona con la que los demás quieran trabajar. Tenemos que aprender idiomas, saber comunicar lo que hacemos, entender cómo funciona nuestro sector, generar proyectos. Por supuesto, Es decir, hay que tomar buenas decisiones y saber accionarlas. Y sobre todo, hay que mantener todo esto durante muchos años. Vamos, hay que aprender a generar una buena marca como músico profesional. Por eso me parece muy significativo que algunos grandes concursos internacionales ya no se limiten simplemente a entregar un premio. Por ejemplo, un concurso de Ginebra incluye para sus premiados un programa de desarrollo profesional con conciertos, giras internacionales, talleres y coaching personalizado. ¿Y os preguntaréis por qué? [00:08:35] Porque parece evidente que existe una diferencia enorme entre ganar un concurso y convertir ese resultado en una carrera profesional sostenible. Además, hay otro beneficio importantísimo del concurso del que se habla menos, que son los contactos. [00:08:50] Y cuando hablo de contactos no estoy hablando de acercarte a un miembro del jurado y pedirle trabajo. Esto sería un error bastante grande y no entender cómo funcionan las relaciones profesionales. Estoy hablando de compartir varios días con otros músicos, conocer profesores, conocer a los pianistas acompañantes, que ojo, es capital conocer buenos pianistas acompañantes, a los organizadores, compositores, a otros participantes, escuchar cómo tocan, hablar con ellos, descubrir cómo estudian, conocer otros conservatorios, otros países, otras formas de entender nuestro instrumento. Y todo esto tiene muchísimo valor. De hecho, en ocasiones una conversación tomando un café puede terminar teniendo más impacto sobre nuestra carrera profesional que la posición final que aparece en una clasificación en un determinado concurso. Porque la música es una profesión profundamente humana y como he dicho antes, trabajamos con personas, cosa que por experiencias que he tenido últimamente parece que esto a los músicos se nos olvida. Y ahora llegamos a una cuestión que para mí es todavía más ¿Cuántos concursos debería preparar un músico? Porque somos conscientes de que nuestro tiempo es limitado y esto es economía básica. Cada vez que decimos sí a algo, estamos diciendo no a otras muchas cosas. Si dedicamos, por ejemplo, seis meses a preparar un concurso internacional, esos seis meses no los puedes dedicar completamente a preparar unas oposiciones, por ejemplo, o una audición, o ampliar el repertorio, o aprender inglés, o desarrollar un proyecto profesional. Esto es lo que en economía se denomina coste de oportunidad. Y creo que los estudiantes deberían empezar a pensar mucho más en estos términos. [00:10:26] Porque quizás el problema no sea preparar concursos. El problema aparece cuando un músico entra en la dinámica en la que durante cinco o seis años de su vida consiste en concurso otro concurso, ahora vamos allí, ahora vamos acá, esperando que alguno de ellos cambie mágicamente su carrera. Y mientras tanto puede estar dejando de desarrollar otras habilidades fundamentales o dejando pasar oportunidades. Aquí cada músico tendrá que analizar su situación. No hay una respuesta universal, por supuesto, pero sí creo que que antes de invertir cuatro, cinco o seis meses preparando un concurso, deberíamos hacernos al menos tres Primera, ¿Qué quiero obtener de este concurso aunque no gane? Esta pregunta yo creo que es muy buena, porque si la respuesta quiero preparar este repertorio, mejorar mi rendimiento bajo presión, tocar delante de grandes especialistas y conocer músicos de otros países, pues fantástico, ya tienes beneficios que no dependen del resultado final del mismo. La segunda pregunta sería ¿Qué estoy dejando de hacer para preparar este concurso? Quizás no haya ningún problema, pero debemos ser conscientes del coste. Y la tercera, posiblemente la más importante, es ¿Qué voy a hacer después del concurso? Y esta pregunta debería hacérsela todos los participantes, tanto los que ganan como los que no. Porque imaginemos que consigues el premio. Genial. Durante 48 horas todo el mundo comparte tu fotografía, recibes mensajes, suben los seguidores, tu profesor está encantado, tu conservatorio publica una noticia. Perfecto. Y el lunes siguiente, ¿Qué haces? Ahí empieza la verdadera partida. Contactas con festivales, actualizas materias profesionales, generas grabaciones, aprovechas los contactos, buscas conciertos. Transformas esa visibilidad temporal en oportunidades reales. Porque si no haces nada, es decir, si no accionas, el mundo continúa y en unas semanas aparecerá otro concurso con otro ganador y después otro etcétera. Por eso creo que la pregunta más importante que nos podemos hacer sabiendo que merece la pena presentarse a un concurso, eso por supuesto, es ¿Qué papel ocupa ese concurso dentro de mi estrategia profesional? [00:12:22] ¿Por qué? Un concurso es una herramienta, no un destino. Puede ayudarte a tocar muchísimo mejor, a enseñarte a gestionar la presión o ampliar tu repertorio. Por otro lado, ganar un concurso puede darte contactos, visibilidad, dinero y conciertos. [00:12:37] Y en determinados casos, puede ser el catalizador de una carrera extraordinaria. Pero no debemos pedirle algo que ningún concurso puede garantizar, que es tu futuro profesional. Un futuro profesional. Esto se construye a lo largo de los años, con muchas decisiones, preparación, contactos, adaptación y mucha paciencia. Y evidentemente, tocando muy bien. Por eso, si eres joven y estás pensando en presentarte a un concurso, ya sea de tubo, bombardín o cualquier otra especialidad, yo te animaría a hacerlo, pero con una condición. No midas el éxito exclusivamente por el puesto que consigues. Si después de seis meses de trabajo, tocas mucho mejor, has aprendido un repertorio que antes no podías tocar, gestionas mejor tus nervios, has conocido a músicos extraordinarios y entiendes mejor cuáles son tus fortalezas y debilidades. Quizás hayas obtenido muchísimo valor, aunque tu nombre no aparezca entre los premiados. Y al contrario, puedes ganar y desaprovechar completamente la oportunidad. [00:13:31] Así que termino con una reflexión que creo que resume bastante bien todo lo que hemos tratado en este episodio. Ganar un concurso puede darte un premio, prepararlo puede hacerte mejor músico, pero convertir todo eso en una carrera profesional depende de lo que hagas después. Y quizás esta última parte sea la que menos enseñamos en los conservatorios. Así que es algo que debemos reflexionar desde este puesto, desde los conservatorios. [00:13:58] Y ahora me gustaría conocer vuestra opinión. ¿Creéis que merece la pena invertir varios meses preparando concursos internacionales? Y sobre todo, si tuvierais que elegir, ¿Qué valoraríais más? ¿Ganar el concurso o todo lo que habéis aprendido durante el proceso? Os leo en comentarios. Muchas gracias a todos por vuestras valoraciones 5 estrellas y vuestros comentarios y me gusta en Ivoox, YouTube, Spotify. Gracias por suscribiros a los cursos para hacer este podcast sostenible. Y en resumen, muchas gracias a todos por vuestro apoyo. Como siempre, nos escuchamos el próximo jueves a las 8 y 8. Feliz día.

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