Episode Transcript
[00:00:00] Me encanta mi trabajo. Y no lo digo como una frase hecha ni como una forma de quedar bien, sino porque cada vez que termina el verano y se acerca el inicio de un nuevo curso, vuelvo a sentir ganas de regresar al conservatorio, reencontrarme con mis alumnos, entrar en el aula y empezar otra vez ese proceso tan bonito de ayudarles a crecer tanto con el instrumento como en la vida. Y creo que poder sentir esto después de tantos años dedicándome a la docencia, porque este año se cumplen 20, es una señal muy clara de que estoy exactamente donde quiero estar.
[00:00:37] Buenos días a todos, Bienvenidos a Tubas y Tubos, el podcast en el que hablamos de la tuba, el bombardín o los instrumentos de viento metal, pero también un espacio dedicado a reflexionar sobre la educación musical, el desarrollo profesional y todos esos temas que afectan a nuestra vida como músicos. Soy David Muñoz y hoy es el episodio 435 del jueves 10 de septiembre de 2026 en el que quiero compartir una reflexión bastante personal aprovechando que estamos arrancando el nuevo curso. ¿Por qué disfruto tanto dando clase? ¿Por qué sigo teniendo ganas de volver al Conservatorio? ¿Y qué importancia tiene encontrar un trabajo que esté conectado con aquello que realmente nos gusta hacer? Pero antes de comenzar os quiero recordar que en davidtuba. Com tenéis disponibles todos mis cursos y formaciones para seguir aprendiendo, mejorando con la tuba, el bombardino y los instrumentos de viento metal. Y ahora sí, me encanta mi trabajo. Y digo esto precisamente ahora que empezamos un nuevo curso académico aquí en Castilla y León. Todavía quedan algunas semanas para que comiencen oficialmente las clases en el Conservatorio, que es sobre el 1 de octubre, pero reconozco que yo ya tenía ganas de volver. De volver al Conservatorio, de ver a mis alumnos, de hablar de música, sonido, respiración, trabajar la boquilla, que ya sabéis que soy un poco friki, el repertorio. Bueno, en definitiva, de volver a dar clase de tuba y bombardino. Y precisamente sobre esto quiero reflexionar hoy, porque creo que tener ganas de volver al trabajo después de las vacaciones dice muchas cosas. Pero antes de entrar en el tema, quiero contaros algo que estoy haciendo estos días aunque las clases todavía no han comenzado. Como ya os he dicho antes, desde la semana pasada estoy haciendo quedadas con algunos de mis alumnos para realizar pequeñas sesiones de técnica colectivo.
[00:02:26] Nada especialmente complejo, todo lo contrario. Básicamente notas largas, nos juntamos, hacemos respiración, boquilla, ejercicios de sonido muy fáciles, flexibilidad lenta, escalas. Y bueno, el objetivo principalmente es volver a poner en marcha toda la maquinaria, porque durante el verano es bastante habitual que muchos estudiantes reduzcan muchísimo su práctica con el instrumento, incluso estén varias semanas o algunos meses sin tocar. Y bueno, pues como llevo muchos años haciendo esto y sé que es bueno descansar en verano, propongo estas sesiones para arrancar con ese estudio y también con un objetivo que para mí es igual de importante. Hacer piña, volver a encontrarnos, hablar, reír y sobre todo, tocar juntos. Y es que soy de los que piensan que empezar a recuperar esa dinámica de estudio del instrumento es muy importante, ya que ha de ser la que deben mantener ellos durante el resto del curso. Y la verdad es que la acogida está siendo muy buena por parte de mis alumnos. Pero hoy no quiero profundizar demasiado en esto porque seguramente dará para otro episodio. Y lo que os quiero contar y lo que más me interesa hoy es compartir con vosotros esa sensación que tengo cada año cuando se acerca septiembre. Y es que sigo teniendo ganas de volver al conservatorio. Esto puede parecer algo normal, pero con los años he descubierto que quizás no lo es tanto, porque cada vez conozco a más compañeros a los que les cuesta muchísimo volver al trabajo después del verano. Evidentemente cada persona tiene sus circunstancias, cada conservatorio y cada aula es diferente y todos atravesamos momentos personales y profesionales distintos. Pero a mí esto me ha hecho reflexionar bastante porque desde mi punto de vista trabajar como profesor de instrumento en un conservatorio es una auténtica maravilla. Vamos, es un lujo. Pensadlo por un momento. Tenemos clases individuales, estamos trabajando alrededor de algo tan bonito como hacer música.
[00:04:21] Normalmente tenemos alumnos que han elegido estar ahí. Evidentemente hay de todo, pero en líneas generales son alumnos que quieren aprender.
[00:04:29] Y además tenemos algo que me parece clases individuales de una hora con cada alumno. Y esto es un auténtico privilegio educativo, porque durante muchos años puedes acompañar a una persona en su crecimiento musical y por qué no decirlo, también en su crecimiento personal.
[00:04:48] Puedes verla empezar prácticamente desde cero y poco a poco observar cómo aprende a respirar, empieza a producir sus primeras notas, mejora su sonido y cómo toca sus primeras obras. Y años después verla encima de un escenario tocando cosas que cuando empezó parecían imposibles. Y A mí pues todo esto me parece maravilloso, pero creo que aquí aparece una cuestión mucho más profunda y es que no todo el mundo tiene por qué vivir la docencia de la misma forma.
[00:05:15] Hay compañeros que consideran la enseñanza sencillamente como su trabajo. Van al Conservatorio, da sus clases de forma responsable y profesional, cumple perfectamente con sus obligaciones, después se van a casa y su vida continúa en otras direcciones. Y me parece totalmente legítimo. Pero luego estamos otros que vivimos la docencia de una forma quizás un poco más intensa. En mi caso, yo no siento que simplemente esté enseñando a tocar la tuba al bombardino, porque yo quiero que entren al aula con ganas, que sientan ese espacio como seguro, donde puedan equivocarse, donde pueden preguntar, donde puedan probar cosas nuevas y por supuesto reírse. Y sobre todo que salgan de la clase con ganas de seguir creciendo y aprendiendo. Porque para mí enseñar un instrumento no consiste únicamente en esta nota está desafinada, respira aquí ese ritmo está mal o esta posición es incorrecta. Por supuesto que todo esto forma parte de nuestro trabajo, pero para mí hay algo mucho más intentar que el alumno desarrolle una relación positiva con la música, que tenga curiosidad, que aprenda a trabajar, que. Que descubra cómo superar las dificultades y que poco a poco vaya convirtiéndose en una persona cada vez más autónoma. Y todo esto conecta con algo de lo que ya he hablado bastantes veces en este podcast, que es el autoconocimiento. Y es que en mi caso, hace ya bastantes años realicé un trabajo personal importante intentando descubrir qué cosas me gustaban realmente, qué quería hacer, qué cosas tenían sentido para mí de forma profunda, qué. Y poco a poco fui encontrando una idea que hoy ya tengo bastante clara, o por no decir muy clara. Encontré cuál es mi misión de vida, mi misión personal, que ya lo he dicho muchas veces, es difundir la tuba y el bombardino en la sociedad de habla hispana. Mi idea es intentar que nuestros instrumentos sean más conocidos, que más personas lo descubran, que más niños y niñas quieran tocarlo, Que por cierto, creo que voy a sumar un par de alumnos nuevos de este curso en el Conservatorio de Palencia y que los que están estudiando ya tengan mejores recursos, los profesores tengamos áreas donde compartir nuestras ideas y que nuestros instrumentos tengan cada vez más presencia dentro y fuera de los conservatorios.
[00:07:26] Y cuando descubrí esto, muchas piezas empezaron a encajar. Porque evidentemente ser profesor de Tube Bombardino en un conservatorio es una posición fantástica desde la que voy a poder cumplir esta misión que os he contado. Probablemente es una de las mejores que podemos encontrar. Cada semana estoy con estudiantes que están aprendiendo a tocar nuestros instrumentos. Puedo ayudarles, probar ideas pedagógicas, observar qué funciona y qué no, pero también me nutro mucho de ellos. Yo aprendo muchísimo de mis alumnos y como ya imaginaréis, este tip mío de generador de contenidos, creador de contenidos. Pues muchas de estas experiencias terminan convirtiéndose en artículos, vídeos, cursos o incluso episodios de este podcast que ha pasado en muchas ocasiones.
[00:08:09] Porque en mi opinión todo está conectado.
[00:08:11] Y creo que aquí está una de las claves. Muchas veces buscamos el trabajo perfecto y seguramente ese trabajo perfecto no exista. Todos los trabajos tienen partes que nos gustan más y partes que nos gustan menos. Y a mí también. En el conservatorio tenemos burocracia, reuniones, evaluaciones, programaciones, problemas administrativos, conflictos entre personas.
[00:08:33] Y como todo, tenemos días mejores y peores.
[00:08:36] Pero cuando el núcleo de lo que haces está alineado con aquello que realmente te gusta, pues todas las pequeñas dificultades se relativizan bastante porque sabes el por qué estás allí.
[00:08:48] Por eso creo que cualquier persona que esté pensando en dedicarse a la docencia debería hacerse una pregunta tan maravillosa como sencilla. ¿Realmente me gusta enseñar? ¿Me gusta estar delante de un alumno? ¿Me interesa comprender por qué algo no funciona? Ojo a esta ¿Tengo paciencia para buscar diferentes soluciones?
[00:09:07] ¿Tengo ganas de seguir aprendiendo para poder ayudar mejor a mis alumnos?
[00:09:11] Porque ser buen músico y ser buen profesor son dos casas relacionadas, pero no son exactamente lo mismo. Y creo que cuanto antes seamos conscientes de esto, pues muchísimo mejor. Yo tengo la suerte de que gran parte de las cosas que más disfruto están presentes en mi trabajo. La tuba, la música, el bombardino, enseñar, aprender, crear y compartir, hablar con jóvenes músicos, buscar soluciones, desarrollar proyectos y. Y esto hace que muchas veces tenga esa sensación tan curiosa de que yo no voy a trabajar. Evidentemente estoy trabajando, cobro por ello y tengo obligaciones y responsabilidades que cumplir. Pero emocionalmente la sensación es muy diferente porque disfruto muchísimo de lo que hago. Y eso yo creo que muchos de vosotros lo notáis Esto es todo por hoy. Muchísimas gracias como siempre por escuchar Tubas y Tubos, por vuestras valoraciones, vuestros comentarios en YouTube, Spotify y iVoox y sobre todo gracias por estar al otro lado una semana más. Espero que todos los profesores, alumnos y músicos que empecéis ahora un nuevo curso lo hagáis con muchísima ilusión. Y como siempre, nos escuchamos el próximo jueves a las 8 y 8. Feliz día.