Episode Transcript
[00:00:00] Hoy todo el mundo celebrará la música.
[00:00:02] Veremos publicaciones en redes sociales, conciertos, fotografías de instrumentos, mensajes institucionales hablando de cultura, de educación, de creatividad. Y todo esto, sin duda alguna, me parece fantástico. Pero hoy quiero hacer una pregunta un poco más incómoda. ¿Cuántas de esas personas e instituciones que hoy celebran la música estarán dispuestas a defenderla mañana?
[00:00:25] Porque celebrar la música durante un día es algo sencillo, lo complicado es defenderla los otros 364 días del año.
[00:00:39] Bienvenidos a Tubas y Tubos, el podcast en el que hablábamos de la tuba, el bombardín o los instrumentos de viento metal, pero también un espacio dedicado a reflexionar sobre los retos a la educación musical, la docencia y el futuro de nuestra profesión. Hoy, episodio 438 del jueves 1 de octubre de 2026, Día Internacional de la Música.
[00:00:58] Y precisamente por eso quiero dedicar unos minutos a una reflexión que creo que merece la pena hacer.
[00:01:04] La música no se celebra, la música se defiende. Pero antes de comenzar, os recuerdo que Tubas y Tubos tiene nueva casa en YouTube. Así que si escuchas habitualmente este podcast, te animo a buscar el nuevo canal de Tubas y Tubos en YouTube y suscribirte. Allí iré publicando los nuevos episodios y poco a poco iremos construyendo una comunidad específica alrededor del podcast.
[00:01:26] Así que os dejo los enlaces por si os apetece ir a YouTube y suscribiros. Bueno, ahora vamos con el episodio de hoy. Hay una contradicción alrededor de la música que me llama mucho la atención. Y creo que todos los que nos dedicamos profesionalmente a ella la hemos vivido alguna vez. Por un lado, existe un enorme consenso social sobre los beneficios de la música. Todo el mundo parece estar de acuerdo. La música desarrolla la creatividad, mejora la concentración, transmite cultura, genera comunidad, ayuda a expresar emociones, desarrolla capacidades cognitivas. En definitiva, la música nos acompaña durante toda nuestra vida. Hasta aquí todo perfecto.
[00:02:07] El problema aparece cuando dejamos de hablar de los beneficios de la música y empezamos a tomar decisiones reales. Porque entonces la pregunta cambia. Si realmente consideramos que la música es tan importante, ¿Qué lugar ocupa realmente en nuestras prioridades educativas?
[00:02:22] Porque una cosa es decir que algo es importante y otra cosa muy diferente es demostrarlo. Y en educación, normalmente las prioridades se demuestran en lo recursos, presupuesto, profesorado, infraestructuras, legislación y planificación. En el largo plazo. Por eso creo que el verdadero valor que le damos a algo no se mide por las palabras bonitas que pronunciamos sobre ello, se mide por aquello que estamos dispuestos a invertir para protegerlo. Y aquí quiero centrarme especialmente en algo que me toca muy de la educación musical.
[00:02:56] Porque defender la música, en primer lugar, significa defender que las nuevas generaciones puedan aprenderla. Y eso implica tener buenas escuelas de música, buenos conservatorios, unas bandas de música, por supuesto, que sean fuertes allí en sus territorios, profesores preparados, instrumentos disponibles, centros bien equipados y oportunidades para que cualquier niño o joven que quiera acercarse a la música pueda hacerlo. Pero hay algo que quiero que quede claro. Para mí defender la educación musical no significa simplemente que todo continúe exactamente como está.
[00:03:30] Y esto me parece bastante importante decirlo, porque a veces cuando hablamos de defender los conservatorios parece que estamos no toquéis nada, atención. Y creo que es exactamente lo contrario. Y digo esto porque profundamente creo que los conservatorios debemos mejorarlos y mucho.
[00:03:48] El mundo ha cambiado una barbaridad. Nuestros alumnos, las familias están cambiando sin ninguna duda. La manera de consumir la cultura y el ocio ha cambiado. Y por supuesto la tecnología se ha desarrollado en los últimos tiempos a marchas forzadas. Y yo me ¿Cuándo han cambiado los conservatorios?
[00:04:06] Porque si somos un poco honestos, yo diría que bastante poco, un poquito han cambiado, pero está claro que nos queda muchísimo. Y es que en mi opinión, los conservatorios no pueden vivir al margen de todos estos cambios. Y es que un niño que hoy empiece a estudiar música compite, por decirlo de alguna manera, con una cantidad brutal de estí deporte, videojuegos, redes sociales, YouTube, series, actividades extraescolares, miles de propuestas que pelean diariamente por su atención. Y frente a todo esto, nosotros le ofrecemos aprender un instrumento que por supuesto es una actividad maravillosa, eso bien lo sabemos, pero también es una actividad que exige esfuerzo, paciencia, frustración, constancia y muchísimo tiempo.
[00:04:52] Por eso no podemos dar por sentado que el alumnado va a llegar al conservatorio simplemente porque nosotros existimos. Tenemos que conseguir que éste quiera estar. Tenemos que hacer buenas clases, crear comunidad, explicar a las familias qué aporta estudiar música, abrir los centros hacia la sociedad, ir a los colegios. Esto no me canso de de decir tenemos que ir a los colegios, hacer conciertos pedagógicos, tenemos que permitir que los niños prueben los instrumentos y algo muy importante para mí, que yo tengo bastante foco puesto en esto últimamente, es tenemos que comunicar muchísimo mejor lo que hacemos, porque quizás llevamos demasiado tiempo esperando a que otros expliquen a la sociedad por qué nuestro trabajo es importante. Entonces creo que lo tenemos que hacer nosotros.
[00:05:36] Y hay otra cuestión que pocas veces aparece cuando hablamos de la educación los profesores. Porque defender la música también significa defender a las personas encargadas de enseñarla. Y no hablo solamente de salarios, hablo de estabilidad, de buenas condiciones laborales, de tiempo para preparar las clases, de formación permanente, de apoyar nuevas propuestas, de proyectos, de plantillas suficientes porque hay veces que estamos un poco ajustados, de poder trabajar en centros donde exista colaboración entre compañeros y. Y también que es muy importante reducir toda aquella burocracia que consume tiempo y energía y que muchas veces aporta muy poco al aprendizaje real del alumno. Porque detrás de cada alumno que aprenda a tocar un instrumento hay un profesor que ha invertido cientos de horas pensando en cómo ayudarle preparando repertorio, buscando ejercicios, adaptando metodologías, organizando audiciones, hablando con las familias, gestionando dificultades, motivando, escuchando. Y muchas veces haciendo muchísimo más de lo que aparece reflejado en cualquier horario laboral. Así que cuando hablamos de defender la educación musical también estamos hablando de cuidar a sus profesionales. Pero todavía hay otra pregunta que considero especialmente importante y es una pregunta que cada vez me hago más ¿Estamos preparando a nuestros alumnos para el mundo musical que realmente existe hoy?
[00:06:59] Porque podemos ofrecer una excelente educación musical desde el punto de vista técnico, podemos conseguir músicos que toquen realmente bien su instrumento, pero después tenemos que ¿Qué ocurre cuando termina sus estudios?
[00:07:11] Durante muchos años el camino profesional parecía bastante orquesta, banda profesional, docencia, oposiciones y poco más. Pero a día de hoy el mercado laboral de la música es muchísimo más amplio. Hoy un músico puede dedicarse a la enseñanza privada, a crear una academia, a la gestión cultural, producción, organización de festivales, creativas, creación de contenido, grabaciones, investigar, desarrollar proyectos educativos, a trabajar con la tecnología, a emprender. Y probablemente tendrá que combinar varias de esas áreas a lo largo de su vida profesional.
[00:07:42] Por eso creo que defender la educación musical también significa tener el valor de hacernos una pregunta bastante incómoda ¿Estamos formando a nuestros alumnos para el mercado laboral que existe hoy o para el mercado laboral que existía hace 20 o 30 años?
[00:07:57] Porque podemos preparar músicos extraordinarios, pero si cuando terminan sus estudios no saben cómo convertir todo ese conocimiento en una profesión sostenible, pues tenemos un problema. Y gordo. Y por supuesto, esto no significa que los conservatorios deban convertirse en escuelas de marketing. Evidentemente no. El centro debe seguir haciendo música, pero alrededor de esa formación musical necesitamos desarrollar músicos mucho más completos, que sepan comunicar, relacionarse, utilizar la tecnología, organizar proyectos, que entiendan mínimamente cómo funciona el mundo laboral y sobre todo, que tengan la capacidad de seguir aprendiendo cuando abandonen el conservatorio. Porque probablemente esa es una de las competencias más importantes que podemos enseñar.
[00:08:41] Ahora bien, llegados a este punto sería muy sencillo terminar Bueno, pues las administraciones tienen que hacer esto, los políticos deberían hacer aquello o el sistema tendría que cambiar y quedarnos tan tranquilos.
[00:08:52] Pero creo que sería profundamente injusto porque nosotros también tenemos responsabilidad. Los músicos, los profesores, los conservatorios, las escuelas de música, todas las bandas, todos tenemos que preguntarnos ¿Qué estoy haciendo yo para que todo esto mejore? Como profesor, ¿Estoy actualizando mi forma de enseñar? ¿Estoy aprendiendo cosas nuevas? ¿Estoy escuchando a mis alumnos, intentando comprender cómo ha cambiado la sociedad?
[00:09:16] ¿Estoy colaborando con otros compañeros, creando proyectos, difundiendo mi instrumento? Etc. Porque defender la música no consiste únicamente en reclamar, consiste en actuar. Y probablemente muchas de las transformaciones que necesitamos no llegarán mediante una gran reforma educativa. Llegarán mediante cientos de pequeños un profesor que organiza una actividad diferente, una banda que entra en un colegio, un conservatorio que abre sus puertas, un músico que comparte conocimiento en Internet o una asociación que defiende a su colectivo. Todo eso también es defender la música. Así que hoy, 1 de octubre, por supuesto que vamos a celebrar la música. Pero mañana llega la parte realmente defenderla. Y también asumir que nosotros tenemos una parte de responsabilidad en todo esto. Porque la música no necesita únicamente que digamos que es maravillosa, Esto ya lo sabemos.
[00:10:08] Necesitamos personas dispuestas a trabajar para que continúe formando parte de la vida de las próximas generaciones. Y quizá sea esta la reflexión con la que quiero cerrar este episodio. La música no necesita que la celebremos un día, necesita que la defendamos durante todo el año.
[00:10:26] Esto es todo. Muchas gracias a todos por escuchar Tubas y Tubos, por vuestros comentarios, valoraciones y por compartir cada semana estos episodios y. Y recordar que ahora tenemos una nueva casa en YouTube, así que busca el canal Tubas y Tubo, suscríbete y ayúdame a hacer crecer esta nueva etapa del podcast. Como siempre, nos escuchamos el próximo jueves a las 8 y 8. Feliz día.