412. De la Banda a la OSCYL con José M. Redondo

February 12, 2026 00:56:18
412. De la Banda a la OSCYL con José M. Redondo
Tubas y tubos
412. De la Banda a la OSCYL con José M. Redondo

Feb 12 2026 | 00:56:18

/

Show Notes

Recupero entrevista a José Manuel Redondo, Tuba de la Orquesta Sinfónica de Castilla y León.
View Full Transcript

Episode Transcript

[00:00:00] Speaker A: Tubas y tubos, episodio 412. Muy buenos días a todos, Bienvenidos a Tubas y Tubos, el programa, el podcast en el que hablamos de la tuba, el bombardín, los instrumentos de viento metal, pero también un podcast dedicado a reflexionar sobre los retos de la educación musical en el siglo XXI y todo lo que tiene que ver con el emprendimiento en nuestro sector. Hoy, episodio 412 del jueves 12 de febrero de 2026, en el que recupero la entrevista publicada en septiembre de 2020 a José Manuel Redondo, la Orquesta Sinfónica de Castilla y León y que fue profesor del Conservatorio Superior, también de Castilla y León, durante 20 años. En esta interesante entrevista charlamos sobre su formación en España y en Estados Unidos de la Orquesta Sinfónica, de su enfoque como docente en un Conservatorio Superior, así como de las habilidades musicales y vitales de los nuevos músicos del siglo XXI. Sin duda, una charla de gran valor para todos. Pero antes de meternos en materia, os dejo en la descripción del episodio y en los comentarios un GPT, es decir, un asistente de Inteligencia Artificial que he creado especialmente para mí y que lo comparto con todos vosotros. Se trata de un asistente gratuito que podéis utilizar con vuestra cuenta de ChatGPT, ya sea la gratuita o la de pago, y es un GPT que se llama Boquillólogo y lo empleo para hacer todo tipo de consultas sobre boquillas, ya que es un tema que me preguntáis mucho, os animo a usarlo y os dejo el enlace en la descripción. Tan solo me ponéis vuestro email y os lo envío de forma inmediata a vuestro correo electrónico, recordando que hay que confirmar la suscripción y que a veces este correo llega a la bandeja de spa. Y sin más preámbulos, pasamos con esta fantástica entrevista. [00:01:44] Speaker B: Hola José, muy buenos días. [00:01:47] Speaker C: Buenos días, David. [00:01:49] Speaker B: Bueno, un placer tenerte aquí. Muchísimas gracias por acceder a estas entrevistas a tu vistas. Y bueno, lo primero, ¿Qué tal le estás llevando este periodo de confinamiento? [00:02:01] Speaker C: Pues bueno, buenos días y muchísimas gracias por la invitación. Además que ya sé la repercusión que tiene todo lo que haces tú, o sea que siento un pequeño peso de la responsabilidad. Encantado de estar ahí. Me alegra verte y verte así, con ese aspecto tan bueno que tienes. El confinamiento es una cuestión un poquito ambivalente, porque por un lado me está permitiendo poder estudiar bastante poder leer, hacer un montón de actividades así un poco más de recogimiento y hacer deporte y cosas que están bien. Lo que pasa que claro, que es muy duro el ver lo mal que lo está pasando muchísima gente por la parte de las pérdidas personales, que es lo más duro, por un montón de negocios, empresas que están sufriendo muchísimo y que algunas de ellas no van a poder superar esta crisis. Y luego claro, echo mucho de menos subir un escenario a compartir la música con el público y echo muchísimo de menos estar con las alumnas y los alumnos cada semana con esa energía, ese intercambio tan productivo. Entonces, bueno, es. Es un periodo así, digamos que como no lo podemos cambiar, en mi caso de momento, porque sí que esto es una cosa que no se puede cambiar porque es una cuestión biológica, naturaleza, pues desde luego intentar hacerlo y afrontarlo todo con la mirada más positiva posible. [00:03:14] Speaker B: Pues nada, sí, tienes toda la razón, hay que ser eso, es un momento, yo creo, de mirar hacia adentro y aprovecharlo para intentar crecer lo máximo posible, ya que antes íbamos un poco con la vorágine del día a día, pues ahora hemos tenido un poco de tiempo para parar. Bueno, pues nada, vamos a hacer la entrevista, vamos a entrar directamente a las preguntas y como siempre, cuéntanos un poco quién es José Manuel Redondo y cuál es tu background. [00:03:44] Speaker C: Pues José Manuel Redondo es una persona sencilla y ordinaria, como los otros 48 millones de españolas y españoles. Cada uno tenemos una dedicación en esta vida y en mi caso, pues yo creo, como en un caso parecido, mucha gente es un poco azaroso porque yo vengo de una familia humilde, mi padre tenía que haber sido panadero de quinta generación, mis padres, toda mi familia había tenido una panadería tradicionalmente en un pueblo de Granada, en Alhama de Granada, y se trasladaron, emigraron a Madrid en los años 60, como tanta gente hizo. Y entonces, bueno, pues por una serie de casualidades acabé en una escuela de música y en una banda. Y yo creo que a través de eso, de una manera un poco así casual, y como sabéis, todas las bandas han sido, digamos, un caldo de cultivo maravilloso. Pues acabé tocando la tuba después de unos periplos, porque en realidad empecé la música tocando la flauta barroca en el colegio. Tenía un profesor que daba clases extraescolares y él mismo había comprado de su bolsillo en un colegio público flautas barrocas y toqué la flauta en Fa, que era así. Luego pasé la flauta travesera y después. [00:04:55] Speaker B: Me hace gracia porque conociéndote las manos que tienes la flauta. [00:04:59] Speaker C: Sí, además es perfecto porque la flauta esa tiene muy poquitas llaves. Y de ahí pasé a la tuba y luego también estudié hasta sexto de viola y bueno, estuve haciendo una serie de cosas y bueno, al final pues tuve la fortuna por una serie, bueno ya iremos comentando, por una serie de vicisitudes de acabar con la tuba. [00:05:21] Speaker B: Muy bien. Y realmente la idea era es eso, que a partir de ahí la tuba fue tocando en la banda. ¿Y cuál fue el siguiente paso? [00:05:31] Speaker C: ¿Cuándo fue cuando decidiste? [00:05:34] Speaker B: Bueno, quiero apostar por la tuba. [00:05:38] Speaker C: Pues te cuento. Digamos que tuve una serie de profesores. ¿Empecé como la mayoría, como mucha gente de las bandas, no? Directamente con un profesor de tuba. Mi primer profesor fue un trompetista, pero la verdad que era una persona con la mente muy bien estructurada, me ayudó mucho. Y después tuve un par de profesores trombonistas. El primer profesor trompetista fue Juan Aguado y después tuve clase con Toni Pallares, que es el solista de tromón de la Municipal de Madrid y después con Pedro Botias, que era tromunsorista de la RTV. Y digamos que yo empecé con 14 años a tocar la tuba y en torno a los 17 o así, recuerdo que Pedro Botías, mi profesor, llamó a mis padres para plantearles un poquito, preguntarles más o menos cómo veían ellos el que yo me dedicase a la música y todo eso. Y habló conmigo y me si te apetece dedicarte a esto, pues tienes que adquirir un compromiso importante, tienes que estudiar, en fin, él fue un poco el que ya puso las cartas encima de la mesa para tomar una decisión consciente de dedicarme a eso. Si bien es cierto que a mí una cosa me pasó muy curiosa, fue que cuando termina, yo calculo que tendría 15 años o así, vino a Getafe, que es muy divertido, la orquesta del Metro de Estocolmo, Tú fíjate cómo son los nórdicos, que los trabajadores del metro de Estocolmo tenían una orquesta sinfónica y esa orquesta sinfónica que no sabes que no la orquesta de Estocolmo ni una orquesta súper potente, fue a tocar a Getafe. Y recuerdo que cuando me llevé el póster a mi casa llevaba apenas ocho meses tocando la tuba. Me impresionó mucho y me gustó tanto que puse el póster encima de mi cama, le hice un círculo al tubista y más o menos como que puse ya mi destino, ¿Sabes? Como que yo ya empecé a apuntar a que quería tocar la tuba en orquesta y eso fue así un poco la cosa. [00:07:19] Speaker B: Genial, lo focalizaste ya desde muy pronto y a partir de ahí, bueno, imagino que fue conservatorio superior en Madrid ya viviendo allí. [00:07:33] Speaker C: Pues así es, y de hecho, digamos, yo hice el grado medio en Getafe, que tenía un conservatorio profesional como aún a día de hoy tiene, empezó siendo una escuela municipal, pero pronto pasó a ser conservatorio. Entonces en el grado medio, como te digo, yo estudié tuba y viola. No llegué a terminar sexto de grado medio porque justo hice ya el cambio y entonces me trasladé a Madrid, hice la escuela de acceso y me fui a Madrid. Y yo creo que como la mayoría de gente de mi generación de años, un año o dos anteriores y años posteriores, pues tuvimos la fortuna de tropezarnos con Miguel Moreno porque la tuba había sido, yo creo que hasta ese momento, un poco por lo que he ido averiguando después, un instrumento, digamos que no había tenido un tratamiento personalizado, ¿Sabes? Que lo daban profesores de trombón y no es que lo hiciesen con poco interés, pero digamos, no tenía esa particularidad y esa especialización. Y Miguel yo creo que ha sido una persona que ha influido muy positivamente en todos nosotros, pero yo creo que de algún modo es como la piedra angular de la escuela de tuba en España, porque él hizo dos cosas para mí muy importantes. La primera fue desde luego mostrar, digamos, y empezar a crear una escuela de tuba por sí mismo, él con sus clases y en fin, con un poco el currículo que tenía. Y luego hice una segunda cosa muy generosa que fue empezar a traer a España a todos los grandes tubistas que había en el mundo. A través de Miguel conocimos, yo hablo personalmente, a Pilafian, a Wurrendeck, trajo a Walter Higgers, a John Sass, trajo, ¿Sabes? Quiero decir, a todo el mundo, men. Entonces yo creo que entonces eso me cambió mucho y con Miguel ya me puse en el mapa. Sí es cierto que a mí, quiero decir que yo estaba también muy implicado porque a mí siempre me, digamos, me ha gustado mucho la música, he sentido muchísimo placer trabajando y estudiando y gracias a Miguel, pues te puedo decir, Miguel fue la persona que me empujó para hacer las pruebas de la Honde. Entonces, si bien es cierto que yo nunca he estado en la JONDE, como no gané plaza ni estuve como miembro de la JONDE, sí al quedar un poco así entre los finalistas, pues me invitaron a cursos de la JONDE, tuve la oportunidad de estar en Santiago Compostela con Harvey Phillips en un curso y claro, era todo, sabes, absorber información y yo tenía 19 años, era una cosa así muy. No, 20 años, era una cosa así muy llamativa y fue una maravilla, o sea que Miguel marca un antes y un después en ese sentido. Y Miguel fue el que de hecho me empujó para que hiciese las pruebas en la Orquesta de Castilla y León. [00:10:14] Speaker B: Que este es el momento ya, aprovecho que ya lo acabas de lanzar para que nos cuentes cómo fue ese proceso cuándo. Bueno, si no me equivoco llevas 25. 26 años o más, ya no me acuerdo ahora por ahí. Cuéntanos, cuéntanos. [00:10:28] Speaker C: Llevo ahora el 16 de julio de este año, ahora 29 años que estoy en la Orquesta. La Orquesta empezó el primer ensayo el 16 de julio del año 91, que yo acababa de cumplir 22 años. Hice las pruebas con 21 y con 22. Los tiempos eran muy distintos, si te digo la verdad, a mí recuerdo que un poquito antes había hecho, había conocido ya todo lo que estaba haciendo Mel en Francia y yo antes de. Mi idea era acabar en Madrid y marcharme a estudiar a Perpignan, pero en mi familia no había medios económicos para hacerlo, yo estaba desde los 17 años trabajando de camarero para poder pagarme los estudios y todo, entonces mi idea era irme fuera, pero eso no se produjo. Y luego por fortuna, o al hacer las pruebas, pues tuve la fortuna de entrar a la Orquesta de Castilla y León y Eso fue el segundo cambio importante que se produce en mi vida. [00:11:24] Speaker B: ¿Qué recuerdas? Han pasado casi 30 años. 30 años, pero imagino que algo recordarás de la preparación o de qué, o qué sensaciones tuviste o cómo fue, porque claro, era muy joven, 21 años y ya. [00:11:40] Speaker C: Así es, pues se produjeron. Yo siempre considero que he tenido mucha fortuna en mi vida, en muchísimos sentidos, como te digo, fui muy afortunado por haber acabado con Miguel. Además estoy convencido de que si hubiera ido a cualquier otro superior del momento no hubiera tenido la deriva que he tenido Y la segunda fortuna que tuve al venir a Castilla y León fue encontrarme con los compañeros que me encontré. Para que te hagas una idea, mi primer compañero, que es una persona al que voy a echar de menos ya siempre porque lo hemos perdido, que es Petur Erikson. Peter fue mi primer compañero. Los dos tuvimos nuestro primer trabajo profesional juntos. Él tenía unos pocos años más que yo, tres o cuatro. Entonces tú fíjate lo que supone para mí como tubista, que en aquella época ya había conocido a Harvey Phillips, pero todavía no habíamos conocido a la gran cantidad de turistas que trajo Miguel a España junto con la asociación de tubas que había en el momento, que también estaba Pablo detrás apoyando y todo esto. Pues resulta que me voy a sentar con Petur Eriksson que había tomado ya para ese momento había estudiado con Sam Pilafia, conocí a Chester Smith y había tomado clases particulares como ocho, nueve con Arnold Jacobs, o sea me fui a sentar con una persona que conocía personalmente a Arnold Jacobs, el trompeta que había en la orquesta Tom Purdy, que a día de hoy es muy amigo mío, había estudiado en Chicago, había tocado con Chicago Symphony, se había metido en las finales de Nueva York, en fin, para mí fue un salto. La primera sensación que tuve y que me ha durado años y que todavía no me abandona es la de ignorancia. Y sentí que desde luego yo no estaba a la altura de esa gente, no porque yo no tuviese la capacidad ni fuese capaz de trabajar, porque no tenía la formación. También es cierto que tú sabes que eso era además una cosa un poco también propia del sistema. El superior era muy corto, eran dos años más, quiero decir, tal y como estaban estructurados los estudios era imposible prácticamente acabábamos muy temprano. Había gente que acababa el superior con 17-18 y cosas así. Entonces digamos que estábamos todavía, a pesar de el trabajo maravilloso que hizo Miguel, no tiene nada que ver con él, salíamos todavía no suficientemente formados. Entonces la primera cosa que sentí es un poco de vértigo. Bueno, digamos que en esas edades con 21 22 años y con mucha alegría y muchas ganas de manera intuitiva podemos tocar de una manera u otra, pero ya cuando te sientas en la silla de orquesta empiezas a ver que aparte de lo que tú propiamente tocas tienes que tener toda una serie de conocimientos alrededor sobre el repertorio, sobre cómo se trabajan los balances, la afinación, sobre lo que es toda la mezcla con trabajos de tatua, en fin, toda una serie de cosas que yo por supuesto ignoraba. Entonces claro, como te digo, tuve la fortuna de coincidir con estas personas todos los días quedaba por las mañanas para tocar con Peturn, hacíamos el calentamiento y la rutina diaria juntos. Estudiaba con Tom Purdy, que venía de la escuela de Chicago con la trompeta, con David Bushnell, que había estudiado en Indiana, ya empezamos a tocar juntos en el quinteto. Y claro, para mí pues fue una oportunidad maravillosa. Yo siempre me considero muy afortunado, creo que la vida me ha regalado tener alrededor gente que me ha enseñado mucho y que me ha inspirado. Y siempre yo creo que la manera de crecer es rodearte de gente que hace las cosas mejor que tú o que tiene más información. Entonces yo siempre pues encontrarme a Miguel, luego mis compañeros americanos en la orquesta, luego trabajar con gente como Roberto Bodí o José Miguel Asensi, siempre he encontrado que ha habido gente que me ha enseñado muchísimo. Digamos que lo que sí sucedió en estos años primeros de la orquesta es que ya se me metió la idea en la cabeza de irme a estudiar a Estados Unidos, porque me gustaba. Yo una cosa que siempre he defendido, que a veces creo que es un malentendido, la gente piensa que la escuela americana es una escuela interpretativa y no lo es. Cuando hablamos de escuela americana, hablamos de una escuela pedagógica. Luego quiero decir, no hay dos orquestas americanas que interpreten igual, como no hay dos europeas. Entonces no creo que haya una escuela americana donde nosotros tocamos Mozart. Así era un poquito más la manera tan exhaustiva en cómo se trabaja, cómo están estructuradas las universidades allí, que es una de las grandes ventajas también es que la música está la universidad, etcétera. Entonces ahí ya, digamos que mi siguiente circulito, igual que tuve el de la tuba de la orquesta del Metro de Estocolmo, fue irme a Estados Unidos y ya a partir de ese punto me puse ya en modalidad, me voy fuera a estudiar. [00:16:05] Speaker B: Pues muy interesante. Solo un apunte, me gusta mucho lo de rodearse de personas. Yo estoy muy de acuerdo con este tema, además es que lo he leído, que dicen que somos las personas, somos la media de las cinco personas con las que nos rodeamos, con las que más nos relacionamos y. Y por eso es tan importante tener mucho cuidado o elegir bien a esas personas con las que nos queremos relacionar, porque al final vamos a tener esos input y por supuesto van a ser de gran influencia. Es decir, que si nos relacionamos con gente que critica continuamente o que tiene. Vamos a ver si es tóxica, terminaremos siendo tóxicos lo que éramos o no. Y viceversa, si nos relacionamos con gente proactiva y positiva, terminaremos siendo positivos. Con lo cual ese es un punto muy importante que yo cada vez cuido más. Y lo siguiente, pues eso, ya que pusiste el objetivo en Estados Unidos, bueno, si no me equivoco, fuiste uno de los primeros tubistas y no el primer tubista en recibir una beca Fulbright. [00:17:01] Speaker C: Pues yo no he hecho una investigación así, desde luego en España sí, quiero decir, fui el primer turista español. Yo creo que no ha habido todavía Fulbright, después ha habido trombón y cosas así. Si ha habido de tuba, pues ojalá me alegraré mucho y no sé cómo con respecto, pero bueno, independientemente de qué Mazda haya sido el primero, lo que sí es que tuve la fortuna de conseguirla. Lo que pasa es que yo me quise ir a Estados Unidos inmediatamente, pero claro, cuando me puse a mirar el importe de las matrículas, pues se me vino bajo el chiringuito, me di cuenta de que a pesar. Claro, además pasa una cosa, yo cuando empiezo la orquesta, como una familia humilde, pues todos mis ahorros durante los primeros años se fueron en tubas. Entonces tú imagínate, en aquella época yo no tenía, ni siquiera tenía buen material, pero era de la banda en la que tocaba, tenía una tuba, otra no la tenía, Entonces el dinero fue gastándose en todo y no me podía ir a Estados Unidos pagándomelo porque era imposible. Así que tuve que dar todas las vueltas posibles y se cruzó el programa Fulbright. De hecho me enteré un día por curiosidad, porque siempre escucho Radio 5, Radio Nacional, que tiene esas cuñas culturales, y salió la oferta de Cash Fulbright de allí que me tiré de cabeza. [00:18:12] Speaker B: Si no recuerdo mal, nos contaste alguna vez en Salamanca, bueno, para que la gente lo sepa, que Jose fue profesor mío en el Superior de Salamanca, ahora es de Castilla León, aquella era Conservatorio Superior de Salamanca. Y nos contaste cómo fue el proceso de preparación de la beca. Cuéntanos un poco cómo funcionaba, de aquella que imagino que se ha parecido. Yo sí que sigo de vez en cuando las convocatorias de la Fulbright. [00:18:37] Speaker C: Pues sí, pues el cómo funciona. No sé si a lo largo de los años ha cambiado. He estado un poco pendiente porque luego seguí de cerca con Héctor Sánchez cuando tuvo la Fulbright para irse a estudiar, era alumno en Salamanca. Estuvimos hablando cuando él se marchó a estudiar Estados Unidos, que él recibió una Fulbright, y luego estuvimos también intentando ir trabajando de cerca con Nacho, que está ahora en Chicago. No ha cambiado mucho. Básicamente lo que consiste la Fulbright es una beca de posgrado, entonces es para personas que ya han terminado sus estudios superiores normalmente. Y luego hay muchísima valoración de tus expedientes académicos, también hay una valoración de las primeras experiencias profesionales y luego todo lo que puedas aportar de grabaciones, críticas, artículos publicados. En una beca, digamos que mira todos los perfiles posibles, tienes que tener un nivel alto de inglés, en fin, ataca por un montón de frentes, te hacen entrevistas psicológicas porque se mete mucha pasta. Para que te hagas una idea, en la época te pagaban toda la matrícula completa, que ya por entonces era muy cara, te pagaban billetes de avión, seguros médicos, y luego te daba una asignación mensual que puede ser el equivalente a 1.500 euros de ahora o 1.200 euros de ahora. Era mucho dinero. [00:19:57] Speaker B: Hugo Portas recibió una parecida para estudiar en Chicago Northwestern no era la Fulbright, era la beca de las últimas que dio Caja Madrid, si no recuerdo mal. Y Si, era una 30 mil al año, una barbaridad. [00:20:11] Speaker C: La ventaja luego de la Fulbright aparte es que en realidad la Fulbright es una beca, el dinero lo pone, el grosor del dinero lo pone el Estado español, pero es una beca creada por un Fulbright, fue un senador norteamericano. Sobre todo lo que es la Fulbright es un programa de intercambio cultural. La ventaja que tiene es que aparte de hacer tus estudios normales, etc. Tú entras en un programa de intercambio cultural y tienes un montón de actividades. A mí me invitaban a conferencias a la Universidad de Harvard, te presentaban, había actividades, por ejemplo en la biblioteca Kennedy, o sea, estabas metido y conocías a mucha gente y entonces digamos que era muy enriquecedor en ese sentido porque no ibas solo al conservatorio, de algún modo ibas en un programa de intercambio cultural para que la gente de allí conociese a gente española del mundo, un poco así de la universidad, de la música, de la cultura, del derecho, todo ese tipo de cosas. Entonces fue muy enriquecedor en todos los sentidos, no sólo fue una oportunidad musical, sino también un poco más amplia. [00:21:08] Speaker B: Y bueno, cuéntanos dónde estudiaste y con quién, que yo creo que eso es muy interesante. [00:21:12] Speaker C: Sí, pues para entonces y como he dicho antes, gracias a Miguel habíamos conocido a Pilafian y que estuvo un par de años en Madrid. Yo estuve en los dos cursos, uno que vino él, si no recuerdo mal, igual, bueno, como ya tengo 50 años se me puede ir algo de la memoria, pero creo que el primer año vino solo y el segundo con Diana Svoboda o al revés, pero yo creo que fue así. Y entonces yo ya como estaba barajando la posibilidad de irme, hablé con Pilafian y me dijo que estaría encantado de él, estaba en Arizona State entonces, y yo ya puse un poco como el foco para irme a Arizona State, que como sabéis fue donde luego fue. Creo que fue donde estuvo Eduardo Nogueroles. Entonces yo tenía un poco este. El foco de irme estaba entre eso y como habíamos conocido también a Warrendeck, la Juilliard. Entonces una vez que tengo la beca, que ya podía, pues empecé a darle vueltas para ya elegir sitios concretos. Pero cuando tienes la beca, tienes que tener, para que te concedan la beca, tienes que estar admitido en tres instituciones norteamericanas, digamos, esa es una de las fases finales que tiene, porque luego tienes que hacer una serie de exámenes de inglés y otra de ellas, de las cosas que te piden es tener las admisiones, no te dan la beca, sino te han admitido oficialmente. Entonces yo entre las que iba a pedir, pues escribí a Pilafian, escribía la Juilliart, bueno, digamos, estaba escribiendo varios sitios. Y entonces habló conmigo un compañero de la orquesta, Néstor, que había estudiado en el Conservatorio de Nueva Inglaterra, el New England Conservatory de Boston, y Petur y Bob y Marius, Jennifer en mi orquesta había con estudiado allí. Y entonces me hablaron de Chester, que yo no lo conocía, Chester Smith, que era el turista de la Boston Symphony. Entonces me dijeron que era un turista muy espe. Por un montón de razones, ya sabéis, yo creo que muchos de vosotros, que es para quien escribió John Williams su concierto de tuba. Y ha sido una leyenda en la Boston Symphony durante años. Pero sobre todo me invitaron a hacer una reflexión un poco más profunda, que es que me dijeron que por supuesto, los conservatorios o las escuelas como Northwestern o la Juilliard o el New England no sólo se caracterizan o son centros tan especiales por los profesores de instrumentos, sino por todo lo que viene alrededor. Entonces me mira, si te vas a Arist, que además es una cosa que yo creo que hasta lo comentó Eduardo, que allí hay mucha gente que parece que muchos de los alumnos de Pilafia no estudiaban demasiado, que habían ambiente un poco relajado y todo eso. Ellos me decían, en Boston vas a tener un profesor de análisis que va a ser espectacular, vas a tener música de cámara, vas a ver conciertos, en fin, que va a ser un ambiente muchísimo más enriquecedor. Una ciudad como Boston por todo el ambiente cultural que tienes. ¿Dónde está el Instituto Tecnológico de Massachusetts? Yo recuerdo que los jueves iba a escuchar las charlas de Noam Chomsky al Instituto Massachusetts, que las daba abiertas al público. Harvard, Taft University era un ambiente y los conciertos al lado de Nueva York. Y pues tocaba la orquesta de Nueva York, venía a Chicago, era un ambiente muy enriquecedor. Y al final me convencieron porque yo no conocía Chester. Entonces escribí a la Julia. En la Julia por entonces sólo había dos alumnos por año y estaban cubiertas las plazas. Me dijeron que no lo harían. Escribí también a Paul Chris Wicki a Tempeh University, que era el turista de Filadelfia, me admitieron en Filadelfia también. Y al final, pues dándole un poco vueltas me decidí por Boston por todas estas características. [00:24:23] Speaker B: Y bueno, cuéntanos así un poco raudamente qué tal con Chester, que imagino muy bien qué te trajiste de esa experiencia. [00:24:34] Speaker C: Pues con Chester muy, muy bien. Con Chester y con todo lo que supuso New England. Con Chester en particular, para que te hagas una idea, el primer alumno de Chester fue Mel Culberson. Cuando Chester empezó en Boston Symphony y empezó a dar clase en el New England, el primer alumno que entró por la puerta fue Mel Culberson. Y así pues muchísimos y muchísimos alumnos. Chester era una persona genial, era una persona con muchísima, yo diría con muchísimo talento natural para la música. Él hasta que llegó a la universidad nunca había estudiado con un profesor de tuba, solo con un profesor de oboe. Él había estudiado canto, estuvo a punto de ser cantante de ópera, era silbador clásico para películas y anuncios. Era una persona que todo lo que tocaba era un natural. Y de hecho montones de solos, como Jabba de Hat, por ejemplo. Yo recuerdo que Java de Hat, porque da la casualidad de que John Williams fue durante muchos años el director titular de la. Pues escribió muchísimas cosas para él. Llegaba y decía, mira, Chester, te he escrito una cosa para la Guerra de Galaxias. Soltaban el atril y todo esto porque le llamaba el Pavarotti de la tuba. Chester era una persona que tocando era, lo comentaba todo el mundo, ha sido un virtuoso. Y luego era una persona, cuando yo llegué con muchísima experiencia, llevaba ya 30 años dando clase. Había tenido generaciones y generaciones de estudiantes. Y entonces luego era una persona muy cercana. Yo recuerdo, pasé el día Acción de Gracias con su familia, me acogió mucho, casi como a un hijo. Entonces fue una experiencia absolutamente enriquecedora. Era muy exigente. Muy, muy, muy, muy, muy exigente. Y era digamos que muy inspirador también escuchar. Y sabes todo lo que decía, ir a escuchar cada semana a la orquesta y ver cómo tocaban, la verdad, a mí me cambió mucho. Sobre todo yo diría que. Fíjate, ahí para mí hay dos cosas en el aprendizaje que son importantes. Una es la cantidad de información que recibes en el intercambio con tus profesores y profesoras. Y otra es ver dónde está la altura del estándar del nivel. Entonces yo creo que lo que nosotros. Ya sabes que hay un principio pedagógico que dice que rendimos en función del nivel de expectativa. Entonces, claro, digamos que lo que hizo de repente es que mi expectativa se elevó mucho. Entonces, de algún modo yo ya lo que me puse fue otra meta más, que era a donde, digamos, más o menos cómo quería tocar yo, que era lo que veía a mi alrededor con los profesores de la Boston Symphony, ¿Sabes? Con Charlie Schlutter, el solista de trompeta, con Douglas Joel, Trombone, en fin. Entonces lo que ves es un estándar. Entonces, aparte del trabajo que haces, yo creo que ya te das cuenta que tu gol es otro. Es como cuando corres una carrera de fondo. Si estás corriendo una media maratón al kilómetro 19, dices, uff, quedan todavía dos kilómetros. Sin embargo, si es la maratón en el 19 todavía no te haces esa pregunta. Si, tienes razón. [00:27:27] Speaker B: Y me veo identificado porque me acuerdo cuando yo llegué a Hanover, que te acuerdas cuando hice el Erasmus, yo llegaba y cuando llegué allí el nivel de toda la clase era. Yo dije ¿Dónde me he metido? Claro, te pones a estudiar y la verdad que fue bastante rápido porque en seis meses haces bloom, pegas el bote, pero por lo que hablábamos antes, porque tu ambiente todo es tan alto el estándar que al final o te vas o entras por el aro y bueno, la verdad que sí que es muy motivador. Bueno, pues nada, fantástico. Gracias por contarnos estas cosas. Estoy encantado de que estés aquí porque bueno, yo creo. [00:28:07] Speaker C: Yo ya soy un poco abuelete con 50 años y ya empiezo a resultar unas chapas cuando hablo. Tremendo. [00:28:15] Speaker B: Yo lo que quiero es que cuando tenga 10 años más que tú esté tan bien como estás tú ahora. Siempre lo has estado, pero ahora. Fantástico. Bueno, vamos a pasar un poco al tema de la orquesta y nada, la pregunta básica ¿Qué es para ti ser tuba de orquesta y qué aspectos crees tú que son necesarios dominar? [00:28:38] Speaker C: Lo primero que se me ocurre decir que a la primera pregunta qué es para Para mí ser tuba de orquesta es vivir un privilegio. Es verdaderamente vivir un privilegio porque nosotros tenemos una profesión de una belleza extraordinaria en la música en general. Quiero decir, si tocas en un quinteto, imagínate tú, a pesar del esfuerzo tan enorme e incluso la enorme dureza que es en cuanto a horas de trabajo y a cantidad de viajes y demás, como es el maravilloso quinteto que tenemos en España que es Spanish Brass. Entonces quiero decir que aparte, salvando toda esta parte, luego yo creo que se vive como un privilegio construir ciertas cosas musicales y ser tuba orquesta, pues es un privilegio porque tienes la oportunidad de tocar una segunda de Mahler, una quinta de Mahler, un Requiem de Verdi, cosas así. Y entonces como experiencia personal, como desarrollo personal, como la capacidad de vivirlo como artista, pues es una suerte porque no es fácil. Nosotros lo sabemos, cuando uno se baja de la silla de orquesta, cuando está en su vida normal y quieren montar un pequeño proyecto, se junta con seis y es espectacular, pues imagínate sentarte con 90 personas más. Entonces hay algo mágico ahí. Entonces lo vivo como un privilegio. En cuanto a la segunda pregunta de qué hace falta, pues es una pregunta muy buena y muy compleja y yo no creo que tenga la respuesta para algo así. Yo tengo una visión, ya sabes que esto es una profesión que va cambiando mucho, que se acelera mucho, que varía mucho de unos países a otros. Entonces yo no sé qué decirte de algún modo, lo que sí se me ocurre son ideas. Además yo creo que cada persona tiene que descubrir esto. Hay cosas, tú lo sabes, hay cosas que te las pueden contar, que te las puede explicar tu profesor, tu profesora, pero hasta que tú no las ves, no las interiorizas, realmente no existen en ti. No me voy a poner pedantes, Schopenhauer, de una manera, pero en el fondo es que las cosas las tienes que descubrir. Entonces yo creo que lo que sí se me ocurre es decir qué cosas pueden ser quizá recomendables para alumnas y alumnos en el sentido de encontrar el camino. Entonces, por supuesto, hace falta asumir que hay que trabajar mucho, yo no voy a decir que sea duro, yo creo que es gratificante, lo que pasa es que hay que estar dispuesto a hacer la apuesta en tiempo, hay que pasar muchas horas con el instrumento para acceder a esto. Entonces, por acotar un poco la pregunta, ¿Te refieres qué hace falta para llegar a este trabajo o para el desempeño de este trabajo? [00:31:06] Speaker B: Yo te diría el desempeño. Llegar, yo creo que hay muchos caminos y variado, pero el desempeño, digamos que. [00:31:14] Speaker C: Yo nunca he estudiado, cuando más desde que empecé la orquesta, o sea, cuando empecé la orquesta yo estudiaba creo que bastante cuando estaba haciendo mis estudios, igual que luego cuando estudié en Boston, pero nunca he estudiado, menos por estar en la orquesta, porque tienes mucha responsabilidad, no tocas la cantidad de notas que toca un violín, pero eres el único de tu instrumento y además se exige de ti que seas muy polivalente, porque una sección de trombones tiene tres trombones y la sección de trompetas tres, y los trompas son cuatro o cinco. Es decir, del que toca agudos al que toca grave se especializan y tú puedes estar tocando una semana cuadro de una exposición y la siguiente puedes estar tocando Fuentes de Roma o la Quinta de Prokofiev, entonces tienes que estar manejándote por arriba, por abajo, por el medio, tienes que ser el que toque más fuerte de tu sección, el que toque más agudo, más grave, en fin. Entonces requiere mucha dedicación, hay que pasar muchas horas con el instrumento. Y bueno, digamos que eso por un lado. Y luego, por otro lado, yo creo que también requiere que seas una persona reflexiva, yo creo que para saber un poco cuál es tu papel en la orquesta y que seas observador para ver cómo escribe Prokofiev, que te usa casi como un noveno contrabajo y que tienes que buscar una orientación en tu sonido de una manera si estás tocando Shostakovich, si estás tocando Wagner. En fin, yo creo que requiere que trabajes de una manera muy sistemática y que estés de algún modo muy fuerte en todos los frentes por lo que va sucediendo cada semana, que son cosas muy distintas. Y luego que seas una persona reflexiva y creativa para preguntarte exactamente cada uno de esos compositores qué es lo que quería, por qué eligió en su paleta de colores poner en algún momento la tuba e intentar dar eso que quería el compositor. [00:33:03] Speaker B: Muy bien, la verdad que has hecho una explicación a una pregunta que es bastante compleja de responder, porque al final es eso, estudio. Cuando has dicho todo esto de estudiar las horas correspondientes, para mí es pagar el precio que tiene tener ese puesto de trabajo, que es el estudio, que hay muchas personas que quieren determinados puestos pero no son conscientes de que hay que pagar un precio en horas, en trabajo, en formación. Y luego también mirar hacia adentro para obtener esas respuestas de forma reflexiva, que es lo que. Así que muy bien, pasamos ahora y nos vamos al tema de la docencia. Llevas también muchos años dando clase en el Conservatorio Superior de Música Castilla León. Yo he tenido el privilegio de ser tu alumno y aprender muchísimo y también lo sigo haciendo a día de hoy con estas charlas o cuando nos pegamos un toque. Y la verdad que has ayudado a muchísima gente y estás sacando grandes tubistas. Y bueno, que nos cuentes un poco por qué te apetece hacer este trabajo, que yo sé que es un trabajo bastante exigente, que te lo tomas muy muy en serio y que siempre estás indagando e investigando para ser mejor profesor y para poder ayudar a los chavales. Y que nos cuentes qué tal la experiencia en el Conservatorio Superior y a nivel de docencia, cuál es tu marco genérico. [00:34:29] Speaker C: Pues muchas gracias por la pregunta, porque todo lo que me preguntas me está apeteciendo mucho hablar. Pues yo diría lo primero, que yo no he sacado a gente en Salamanca, lo que he hecho es no impedir que salgan ellos, que me parece casi el objetivo número uno. Y para mí ha sido. Yo he tenido, y eso lo digo de verdad, yo sé que parecen a veces preguntas cliché y que parecen respuestas así un poco tópicas, pero no lo son. Yo creo que tú lo sabes, que eres docente de muchos años. La docencia es otro de los privilegios. Yo creo que siempre. En fin, vivo los desempeños profesionales que he tenido en esto. José Asensi, mi compañero de trompa, siempre dice una cosa maravillosa. Tenemos una profesión maravillosa que es la música. Los trabajos unas veces son mejores y otros peores. Somos músicos y es una profesión estupenda. Luego el trabajo depende de los sitios, pero yo he tenido la suerte de vivir una profesión maravillosa en dos sitios estupendos, que son la orquesta y el conservatorio. Entonces, ¿De dónde viene lo de que me guste dar clase? Porque además es que me encanta dar clase. Yo no había dado nunca clase hasta los 32 años, menos un año que hice una pequeña experiencia de unos meses y demás, porque no me sentía preparado, porque no tenía ni idea. Entonces me imponía muchísimo respeto. Yo creo que esto es una cosa que no acaba de abandonarte, que siempre parece que está uno preguntándose cómo hacer las cosas mejor. Pero bueno, sobre todo tú sabes que pasar de no dar clase a dar clase es quizá el paso más grande. Es como esa película de Indiana Jones, que tiene que dar un paso a una cosa que no tiene ningún sustento y tener fe y pensar que no te vas a caer al vacío. Pero tuve la suerte en ese sentido también de cuando fui a Boston, me matriculé en una asignatura de pedagogía. Además como Norteamérica son tan especialistas, era una clase de pedagogía especializada en la clase individual. Entonces estudié pedagogía encaminada a la clase individual y conocí una persona que me marcó mucho también, que se llama Alice Terrien Queen, que era discípula de Yehudi Menujin, que sabéis que ha sido uno de los grandes pedagogos del siglo XX, que además era amigo de su familia y se conocían de Nueva York y demás. Y bueno, me marcó mucho. Entonces digamos que lo que recibí fue la formación que yo creo que hace falta para empezar a entender cosas. Y de ella saqué muchísimas cosas. Recuerdo que en la primera clase que tuvimos preguntó que cuál pensaba, que cuál pensábamos en la clase, que estábamos cinco personas, que qué pensábamos que era la cualidad fundamental que tenía que tener un buen profesor o profes. Y recuerdo que los que estábamos allí, pues uno dijo, pues tiene que ser una persona con unas dotes de comunicación maravillosa, otro no, pues tiene que ser un músico muy inspirador y con mucha energía interior. Bueno, todo el mundo empezó a decir un montón de cosas y ella dijo, pues todo lo que estáis diciendo son características fundamentales, pero la principal cualidad que tiene que tener un pedagogo o una pedagoga es love of the subject, es decir, tiene que amar enseñar, tiene que amar lo que hace. Entonces, si no encuentras en ti que cuando tú estás dando clase lo que más quieres en el mundo es estar ahí, vete a tu casa. Eso fue lo primero. Y luego la segunda cosa que venía aparejada fue que cuando un alumno o alumna no está rindiendo bien, lo primero que tienes que hacer es sentarte en tu casa, mirar al espejo y preguntarte ¿Qué estoy haciendo yo mal? Esas son las cosas. Y no decir, este alumno no estudia. Cuando uno llega a clase, por ejemplo, la cosa típica del profesor o profesora, que yo respeto que lo hagan, pero que no comparto en absoluto que el alumno no ha estudiado una semana, le dicen vete a casa y vuelve cuando estudies, siéntate conmigo haciendo yo que no puedo estimular a esta persona que no estoy, o sea, yo recuerdo siempre, mira, tú lo sabes, tú ves a un chico, a chicos de doce, trece años, catorce, en la calle jugando a las canicas, a la SAP, a lo que sea, y tiene un entusiasmo increíble, les da igual, les das una caja de cartón, un balón, un palo y se divierten. Entonces yo creo que lo que hay que asumir es la responsabilidad de lo que tienes que hacer. Y luego, para cerrar un poquito todo esto, entonces, como me parece que es un reto muy grande y es apasionante, pues requiere sobre todo, yo creo, que uno sepa ponerse donde está. Y luego, como derivada de todo esto, yo creo que lo que haces es enriquecerte mucho, porque además la docencia te permite el privilegio de observar el aprendizaje y la evolución de alumnos y alumnas y aporta muchísimo. Yo de hecho diría que los profesores que he tenido en mi vida han sido los que han sido los que he nombrado, desde Juan Aguado el primero, pasando por Toni Pallares, Pedro Botías haciendo una parada especial en Miguel Moreno en Chester y demás. Y cada uno de los alumnos y alumnas que han pasado por el conservatorio que me han enseñado tanto. Y esto no es un tópico. Y tú que eres docente y cualquier docente que tenga una carrera dilatada lo sabe. [00:39:14] Speaker B: Sí, sí. ¿Bueno, yo qué voy a decir? Estoy totalmente de acuerdo con este tema que acabas de comentar con. Con la importancia de realmente saber que estás educando y siendo docente, pero desde la pasión. Yo cuando algún alumno, porque la verdad que mis alumnos cuando no han estudiado me lo dicen, David, no pegado palo y yo digo, venga, instrumento y a trabajar juntos y cogemos los dos, venga. Para mí es la clave. Además con el rango de edad en el que yo imparto docencia, de 18 a 18 aproximadamente, tú tienes ahora algún alumno que fue mío, Adán, el Cabero, que hemos hecho mucha gestión emocional, hemos hablado mucho de las emociones, de cómo nos sentimos objetivos. [00:39:59] Speaker C: David, lo que pasa es que tú haces el trabajo difícil y yo hago el fácil. No es broma. Es decir, en cuestiones de docencia, el elemental para mí es el más difícil, claramente. Bueno, sí, quizá el más difícil porque es el más importante realmente, donde estás marcando, sobre todo lo que dices tú, la palabra emoción, la relación emocional de la persona con la música la vas a establecer ahí. Y luego todas las bases, todo lo importante que tiene que sentarse se produce en el grado medio. En mi caso es mucho más sencillo, quiero decir, vienen personas ya más maduras, tienen 18 años, yo lo tengo mucho más fácil en la comunicación, lo tengo mucho más fácil en todos los sentidos. Entonces realmente el gran reto es ese. Por eso yo quiero decir que yo el respeto que siento por los profesores de grado elemental y de grado medio no te puedes imaginar. Para mí es reverencial, vamos. Absolutamente. [00:40:53] Speaker B: Sí, sí. Yo por ejemplo, incluso para los profesores de escuelas de música, cuando me mandan así alumnos, yo creo que, bueno, nosotros, me acuerdo a Manuel León, que también ha sido alumno tuyo, que fuimos compañeros nosotros en Salamanca y que alguna vez ha enviado a Dani Cabero y a más personas de las escuelas de música de Astorga y La Bañeza y las ha enviado a Gijón. Y es que venís ya con una base clara de cómo hay que trabajar. Entonces es cuando tienes ya, cuando hay una buena estructura de profesores que enfocan hacia la cúspide a los alumnos y que les meten esa pasión y las ganas de trabajar pues todo es mucho más sencillo. Pero bueno, está claro que en todos y cada uno de los segmentos tenemos que hacer bien el trabajo, porque esto es una suma. [00:41:40] Speaker C: Sí, yo diría, fíjate, casi yo tengo por rematar esta pregunta, dos propósitos fundamentales. ¿Cuál es mi función como profesor? En España estamos mejorando mucho, avanzando el nivel de docencia, el nivel de educación que se está dando en los centros superiores y en el nivel de calidad, las orquestas, pero todavía no estamos en lo que es una Hochsule alemana como la de Hannover ni la Julia. Entonces, como yo sé muy bien cuál es mi papel y me gusta saber hasta dónde puedo llegar, tú lo sabes, yo tengo dos propósitos. Uno es que en este ciclo, desde el elemental hasta el superior, que el superior consista en un ciclo formativo en el que los alumnos y alumnas ya empiecen a ser autónomos, que sean personas que desarrollen una mirada crítica y que tengan la capacidad de autoaprendizaje, eso es fundamental, que ya sean menos dependientes cada vez del profesor. Y la segunda, que adquieran un nivel suficiente para irse con un gran profesor, porque yo no soy un gran profesor, eso lo tengo clarísimo. Entonces, digamos que yo intento prepararlos para que alguien de verdad, grande y bueno los admita. Entonces es como que yo todavía considero que soy como si fuese una especie de tránsito entre que acaban grado medio y luego se van. Como tú sabes, yo empujo a todas mis alumnos y alumnos, pero los empujo lo más que puedo, salvando la limitación, que es desgraciadamente la única que es la económica, para si alguien se lo puede permitir, o sea, patada en el culo y a estudiar con Jens, como has hecho tú con Peri, como han hecho otros cuantos, en fin, con cuantos profesores sean para verdaderamente tener lo que hace falta todavía más. [00:43:19] Speaker B: Tienes toda la razón, porque este tema, cuando estuvimos una vez en una comida que te viniste a Toro, que estuvimos ahí cuatro horas de charla o cinco, y salió este tema del profesor de transición, y yo desde ese momento estuve reflexionando y tienes toda la razón. Al final nosotros somos todos, bueno, yo me considero profesor de transición, de un profesor a otro profesor. Y claro, cuando tú haces eso, lo primero es que te quitas una mochila bastante importante y dejas que todo fluya con la responsabilidad, pero somos profesores de transición, porque yo quiero dar a mi alumno la mayor paleta de herramientas posible para que pueda, en mi caso, acceder a un conservatorio superior al que él desee con un profesor. Y también, sobre todo a nivel, por lo menos en las edades en las que yo me muevo, que sepa gestionar emocionalmente lo que le va a pasar, porque para mí es clave. Es decir, puede tocar muy bien que si no tiene una gestión emocional de cómo se enfrenta a unas pruebas o cómo se enfrenta a una audición, me sirve de poco que toque Clark cada 120. Entonces, bueno, pues a mí ese concepto de profesor de transición me pareció muy interesante porque es verdad, siempre estamos animándoles a que den el siguiente paso y que por supuesto va a estar por encima de nosotros, con lo cual me pareció muy clarificadora y me ayudó mucho a ver cuál era mi posición y seguir insistiendo. Bueno, me gustaría terminar el tema de la docencia solamente con una pregunta, si puedes responder rápidamente, que es a día de Hoy, del año 2020, ¿Qué habilidades musicales y vitales tú crees que tendrían que tener un poco los alumnos que terminan en superior o que se van a? [00:45:01] Speaker C: Sí, pues es una gran pregunta. El mundo está cambiando mucho y muy deprisa y entonces, independientemente de qué nos gustaría, digamos cómo nos gustaría que fuesen las cosas, las cosas son como son. Yo creo que tienen que salir personas que sean muy capaces de ser autónomas, independientes en la organización de su profesión. Hoy en día en España no sé si habrá dieciséis, dieciocho plazas de tuba estables en orquestas, habrá multiplicado por dos en bandas y aproximadamente el mismo número de profesores de conservatorio. Ya está el mercado laboral copado. Hay muchísima gente con formación internacional cada vez más muy buena, con formación universitaria, no invadiendo, porque no lo invaden, que es su terreno natural, pero digamos, accediendo al mercado laboral, creo hace falta el tener conocimientos interdisciplinares y el poder manejarse hoy en día con todas las realidades que hay. Es decir, una persona que acabe en superior tiene que poder ser capaz de organizar un grupo con gente y a lo mejor hacer un espectáculo de teatro y música, o tiene que poder hacer un espectáculo de tuba y fusión con algo, o tiene que poder crear ese tipo de cosas y hacer actividades como conferencias TED y dedicarse a moverlas por España, en la que puede relacionar la filosofía y la música. Como recuerdo que hace muchos años hacía Vicente López, en los viajes de Túbiller, lo que sea. Entonces yo creo que tienen que ser personas con una mirada mucho más amplia y sobre todo más independientes. No se puede depender de entrar en un trabajo ya estructurado que lo tienes hecho como una orquesta, como un conservatorio, que te lo dan todo hecho, sino que tienes que ser casi autoempleador tuyo, tienes que emplearte a ti mismo, entonces tienes que desarrollar todas las habilidades en ese sentido. Aparte de la formación musical, yo lo que hace falta otra formación. Uno tiene que tener un poquito de idea de cómo generar proyectos. Yo creo que todo lo que sea tener un complemento en gestión cultural, incluso te diría algunos pequeños conocimientos empresariales, algo así va a hacer falta. Por supuesto el conocimiento de idiomas y la maleta dispuesta para salir fuera, porque en Alemania por ejemplo hay 158 plazas de tuba y salen todos los años 6 u 8. Entonces otra de las cosas que tener es la disposición a trasladarse donde está el trabajo. [00:47:28] Speaker B: Sí, sin duda, sin duda, lo has dicho muy bien y quiero pasar al tercer bloque porque si no se nos va el tiempo y estoy encantado, pero. [00:47:37] Speaker C: Tampoco quiero tranquilamente, ya sabes que yo. [00:47:40] Speaker B: Me enrollo, no hay problema. Nada, pasamos al tercer bloque sobre 1 poco otros proyectos musicales que desarrollas que me parecen muy interesantes, los valoras y los comentas como quieras a nivel de quinteto, yo sé que haces colaboraciones con orquestas de todo el mundo y que hay algún que otro concierto de solista por ahí esperando, aparte de las masterclass que todos ya sabemos que cada vez estás desarrollando más y bueno, pues cuéntanos un poco cómo las desarrollas y qué te aporta sobre todo. [00:48:08] Speaker C: Pues en ese sentido yo te diría que para cualquier tubista tocar inquietud de metales es como ahora un chelista tocar en un cuarteto de cuerda. Hay muchísimas formaciones musicales maravillosas que no son el quinteto de metales, pero el quinteto de metales es un poco la experiencia más clásica que podemos tener y hay que aprovecharla, hay que tocar Malcolm Arnold porque hay que tocarlo y hay que hacer ciertas cosas. Y yo creo que el quinteto es una piedra de toque que además cuanto más pequeña es una formación más exige de ti y te obliga mucho, yo creo que verdaderamente a dar lo mejor de ti musicalmente. Entonces me parece que es un complemento maravilloso para estar vivo musicalmente. Las experiencias con otras orquestas, pues igual. Yo lo vivo también como una fortuna y un privilegio. He tenido la fortuna de conocer a gente y me han invitado a tocar con una serie de orquestas. Y todo eso es absolutamente enriquecedor porque conoces a muchísima gente. Gente, como te digo siempre, y lo digo yo sé que va a parecer que lo digo por como un tópico, pero yo tengo la suerte de tocar siempre con gente que toca mejor que yo. Entonces, quiero decir, la ventaja es que estoy al lado de gente de la que aprendo mucho. Entonces, para mí, de hecho, salir dentro de mi orquesta, porque tengo dentro de mi orquesta gente de la que aprendo a diario, y salir de mi orquesta, ambas cosas me enriquecen constantemente. Y además, de algún modo, siempre, tú lo sabes, yo corro con liebre. Es como el récord del mundo de maratón. El campeón del mundo de maratón lo ha batido con liebre. Entonces yo me gusta mucho, yo soy un tubista que ha avanzado con liebres siempre, siempre elijo una liebre y voy corriendo detrás de ella. Entonces, como para mí es muy fácil encontrarme con gente que es mejor que yo, me pongo a su rueda. Entonces, por eso me importa mucho desarrollar todo este tipo de actividades. [00:49:56] Speaker B: No sé si se puede contar o no lo del concierto de solista. [00:50:00] Speaker C: Sí, de concierto de solista, pues de vez en cuando me gusta hacer alguna activ que tiene un poquito más de protagonismo. Y el concierto de solista, pues digamos, hacía mucho tiempo que no tocaba con la orquesta de solista. Con la orquesta tocaban Williams y Z B y tuba. Luego de vez en cuando me he subido con algunos grupos de metal y con alguna gente a hacer algunas cosas. Y una de las cosas que me pasa, igual que tú decías antes, que yo he compartido durante muchos años el precio que tiene de horas de estudio estar en orquesta. Para mí ahora me encanta, yo lo vivo más. Yo necesito estudiar, pero ya no sabes una necesidad solo material de lo que requiere el trabajo. Es que llevo tantos años tocando que realmente son mis mantras. Es un poco como mis horas de meditación. Realmente yo disfruto tanto estudiando que necesito hacerlo. Entonces, como paso muchas horas estudiando, pues me apetece sacar todas esas horas que son. Y estudiar no solo es tocar el instrumento, es reflexionar, es pensar en un montón de cosas. Me apetece sacar todo eso. Y eso donde creo que mejor lo puedes ofrecer es tocando de solista. Entonces, bueno, pues propuse la orquesta para esta temporada, aunque desgraciadamente, pues con todo lo del Covid se ha anulado, tocar un concierto y se me ocurrió que era mucho más interesante que tocar, ser el tubista número 127 y medio que toca el John Williams, pues algo que enriqueciera. Entonces pedí hacer un estreno y bueno, nos pusimos en contacto con un compositor portugués muy bueno, que de hecho en 2018 se llevó el Premio Nacional de la Academia de las Artes de Portugal de composición por un disco que sacó con la cantante Maria Joao y con textos de un escritor portugués que está muy de moda ahora, José Manuel Peixotto. Digamos que él ha compuesto un concierto para Tuve orquesta, que yo creo que es de una belleza excepcional, que ya lo tengo, que me he trabajado, voy a estrenar y que espero poder estrenar el año que viene. [00:52:00] Speaker B: Genial, una fantástica noticia y que yo creo que ya nos va a servir para cerrar un poco la entrevista, que estoy agradecidísimo que estés aquí. Y vamos siempre a la última pregunta que has dejado un poquito de entrever anteriormente, pero que siempre hago a todo el mundo, que es ¿Cómo ves el futuro laboral de la tuba del bombardino a día de hoy, a nivel global, a nivel de español, a nivel europeo, lo que te ha permitido? [00:52:27] Speaker C: Pues mira, el futuro yo no lo sé, ojalá tuviese una bola de cristal y no me atrevo a decírtelo. Yo creo, sucede una cosa que a veces se nos olvida, que vivimos en el 14, el 16% más rico del mundo, que es Occidente. Entonces, bueno, dentro de la perspectiva Occidente, que es a lo que a lo mejor me atrevo a hablar un poquito, porque el mundo es muy grande, pues veo que va a estar la cosa un poco difícil por la tendencia que lleva la sociedad, por un montón de cuestiones, cómo se manejan los mercados, las políticas y demás. Entonces no sé muy bien hacia dónde se van a dirigir estas políticas. En cuanto a la defensa, por ejemplo, yo no me atrevo a hablar del mundo de la música en general, porque es demasiado amplio. La orquesta a mí me parece que es una cosa de una belleza extrema, como cualquier otra cosa, no digo que sea más que nada, pero es de una belleza extrema y al final es como. Quiero decir, el poder escuchar una segunda de Mahler en vivo es como acercarte al Prado a ver Las Meninas. Eso no se puede sustituir por nada. Estos días que estaba viendo tantas cosas online y que hay cosas maravillosas, ayer me llegó un vídeo que estaba un poco detrás de la organización Jim Pocorni de 100 tubas del mundo. Todo eso es precioso, pero nada sustituye a las experiencias. Estaba viendo una película de Goodwill Hunting el otro día, que había una entrevista entre un psiquiatra y un paciente y era un paciente que lo vivía todo, digamos, a través de los libros y de las experiencias interpuestas y el psiquiatra le decía que no había nada mejor que las experiencias directas. Entonces yo no sé hacia dónde va a ir. Ojalá, ojalá, ojalá siga perviviendo los espectáculos en directo, el teatro, la música. No es igual un quinteto en un disco que en directo. No es igual. Fíjate que he disfrutado muchísimo de tu disco de Barbazul y lo tengo ahí, perdón, Barba Roja que me lío con el castillo de Barba Azul, Barbarroja. Lo he disfrutado mucho, pero la experiencia de verte tocarlo cuando lo hiciste en Toro con la Onda Bilbao, pues yo me la llevo aquí para siempre. Entonces yo no sé hacia dónde va. Defendamos las cosas en vivo y en directo. [00:54:36] Speaker B: Sí, por supuesto, por supuesto, por supuesto. Pero eso es un trabajo que la verdad que tenemos, a mi opinión, esta crisis del coronavirus está mostrando las carencias generales de la sociedad y en nuestro nicho yo creo que lo que más hemos sido conscientes que necesitamos unirnos para defendernos como sector musical y bueno, por suerte estoy escuchando cosas que nos estamos uniendo, están creando sindicatos, asociaciones para defendernos, para unirnos, porque realmente yo creo músicos estamos mucho cada uno a nuestra bola y eso nunca es bueno, pero sí esperemos que hay que defenderlo porque es la clave. La música es parte de esta sociedad y tenemos que ponerla en valor y más la música clásica, la de las orquestas, los quintetos y la música de cámara. Así que nada, bueno, muchísimas gracias Jose. Me lo he pasado fantástico. Bien, lo sabía que contigo es un placer auténtico charlar. Gracias por todas tus reflexiones porque yo creo que van a ser muy interesantes y espero que todos los que vean esta entrevista les parezca interesante. Así que mil gracias por estar aquí. [00:55:48] Speaker C: Gracias a ti. El placer ha sido mío, de veras. Gracias por la oportunidad y Bueno, tú lo sabes que hemos hablado en multitud de ocasiones y de las cosas que digo yo no tengo ningún mérito porque todas me las ha enseñado alguien en algún momento de mi carrera, Miguel Moreno, Chester, mis profesoras de pedagogía, quien sea, o sea que nada, un placer compartir las ideas de toda esta gente tan maravillosa con vosotros. [00:56:09] Speaker B: Muy bien, pues nada, un abrazo y a cuidarse mucho. Nos vemos pronto.

Other Episodes

Episode 0

November 09, 2021 00:08:10
Episode Cover

196. Preguntas y novedades

Buenos días a todos, bienvenidos a Tubas y tubos, el programa, el podcast en el que hablamos de todo lo que rodea a la...

Listen

Episode 0

October 16, 2025 00:06:08
Episode Cover

397. IA en los Conservatorios de Música

Mi participación en la IV Xornada “Sinergias creativas. La IA en las enseñanzas de régimen especial" en Santiago de Compostela.

Listen

Episode

September 19, 2019 00:15:42
Episode Cover

7. Partes de la boquilla y novedades de la semana

Buenos días a todos, bienvenidos a Tubas y tubos, el programa, el podcast en el que hablamos de todo lo que rodea a la...

Listen